Hashima, un fuerte demolido

 
La isla Hashima, en la prefectura de Nagasaki, es un cascarón vacío de carbón. Consciente de la gran riqueza mineral que guardaba en sus entrañas, la compañía Mitsubishi la compró en 1890 para agujerear su suelo con túneles de minas y exprimir al máximo sus beneficios. La naturaleza, agotada, pronto dejó de dar sus frutos rocosos, pero durante la Segunda Guerra Mundial fueron retenidos y obligados a trabajar allí hasta quinientos coreanos. Actualmente, se halla deshabitada, y el deterioro que ha causado el aire salobre en la fachada de sus edificios y su gris aspecto le hace parecer un buque de guerra abandonado, a la deriva en un bálsamo de agua, lo que ha bautizado la antigua metrópoli minera como la Isla Fantasma. 
 
¡Existen hermosas e impactantes imagenes de este lugar al que yo iría encantada! 

¿Por qué esta isla fantasma quedó totalmente deshabitada? 
 
 
Los esqueletos de edificios que aún se mantienen en pie cobijaban a 5 mil personas en un espacio de 480×150 metros, no muy superior al de un campo de fútbol. 
 
Lo que queda es el rastro que dejan las personas: un televisor de los años 70 abandonado, platos de comida en una mesa, nombres de maestros en la pizarra de la escuela, una muñeca ahora destartalada, etc. 

Era el lugar de la tierra con mayor densidad de población hasta que Mitsubishi, la compañía dueña de la isla, cerró sus operaciones en 1974”, explica el cineasta sueco Thomas Nordanstad en el documental “Hashima” (2002).
 
Su aspecto es fantasmagórico. La isla, que en tan reducido espacio llegó a tener hospital, restaurante, escuela y templo, fue abandonada en cuestión de días. 
 

Solo usuarios registrados pueden comentar.

BIGTheme.net • Free Website Templates - Downlaod Full Themes