“The Get Down” de Netflix, el homenaje de Baz Luhrmann a la música

 
Esta recomendación no contiene spoilers, puedes leer sin cuidado. Lo que se menciona de la historia no va más allá de los tráilers.
 
El Bronx. Verano de 1977. Estos son los generales de la nueva creación de Baz Luhrmann, esta vez una serie para Netflix. Como bien se puede esperar de este genial director australiano, "The Get Down" es una serie que ostenta en todo lo largo su peculiar sello, con sus escenas caóticas, coloridas y teatralizadas, en esta ocasión aderezadas con una gran cantidad de música, tanto disco, como hip-hop.
 
El resultado es una serie, que si bien no es un musical como tal, como en Moulin Rouge, la música es el eje de toda la historia. Así pues, en ese Bronx del '77 seguiremos las historias de varios chicos que buscan trascender la difícil situación que viven en ese lugar; Acaso más interesados en la trascendencia personal, espiritual y en la verdadera vocación del corazón.
 
 
La historia se centra en Ezekiel (Justice Smith) y Mylene (Herizen Guardiola), ambos con un profundo amor por la música y con un gran talento innato. El primero es un chico que toca el piano, escribe de forma estupenda y está enamorado de la segunda. Por su parte, Mylene está interesada en convertirse en la siguiente estrella de la música disco, pero para cumplir su cometido primero debe lidiar con los métodos rígidos de su papá, quien además es pastor de la iglesia del vecindario; Este papel es interpretado por Giancarlo Espósito, a quien no olvidamos por su papel de Gus en Breaking Bad.
 
La historia de estos dos está acompañada de un montón de subtramas que tocan temas como la mafia, la drogadicción, el poder, la política, la industria musical; Además de utilizar a favor eventos históricos como el apagón de 1977 que afectó casi toda la ciudad de Nueva York. Para esto, Luhrmann utiliza imágenes de archivo y crea diversas atmósferas para transmitir los muchos Nueva York que puede haber; Más en esa época pues toda la Gran Manzana estaba inmersa en una complejísima situación social y económica.
 
La amistad y la nostalgia de Luhrmann
 
 
Tal como Stranger Things explota la nostalgia ochentera, Luhrmann también echa mano de los eventos pasados para evocar otras añoranzas. En ese verano de 1977 se estrenaba en cartelera Star Wars, cinta que, como sabemos, cambiaría la historia del cine y la cultura popular para siempre. Nuestro grupo de amigos ("Fantastic Four plus one", a.k.a. "The Get Down") encabezado por Ezekiel tiene mucho de lo que amamos del grupo de niños protagonistas de Stranger Things. Y no es que se le parezca, sino que los personajes se cohesionan de tal forma que se vuelven igualmente entrañables.
 
La cultura de la música disco tiene un gran homenaje en esta serie. Hace referencia a los clubes más famosos de esa época y claro, muestra el caluroso y cadencioso ambiente de los mismos; La fiesta interminable, la sensualidad, las drogas... Por otro lado, también se muestran los inicios del hip-hop, incluso se interpreta a un personaje real: Al Granmaster Flash, un pionero en esté genero musical y quien, además, participó como asesor en la serie; Así cómo las expresiones relacionadas con esta música: El baile, los enfrentamientos con rimas, el grafiti y mucho más.
 
La amistad es, sin duda, otro eje importante en la serie. Es gracias a esta que Shaolin Fantastic (Shameik Moore) se alía al grupo de amigos para solo hacerlo aún más interesante. Los protagonistas, como todos los personajes secundarios, se verán inmersos en numerosas pruebas de amistad, cosa que se disfruta mucho como espectador.
 
Seis episodios, un presupuesto millonario
 
 
La serie de Baz Lurhmann estrenó sus primeros seis episodios y no será sino hasta en 2017 que se lanzará la segunda parte de la serie con otros seis más. El primer episodio supera los 90 minutos, y el resto tiene un promedio de 50 minutos cada uno. Por lo pronto, podemos imaginarnos un poco cómo cerrará la historia pues la misma serie nos va contando el final entre capítulo y capítulo.
 
Para esta serie, Lurhmann tuvo un presupuesto de 120 millones de dólares por los 12 episodios, el mismo CEO de Ted Sarandos declaró que "cuando haces una producción de Baz Luhrmann sabes que no será barata, pero sí que será espectacular". Esto la convierte en la serie más costosa de la historia de Netflix y lo cierto es que sí es espectacular pero quién sabe si el formato musical atraiga a muchas personas, por lo general, despierta suspicacia. Sin embargo, "The Get Down" logra el cometido de contar una historia entrañable, llena de música, historia, nostalgia y, aunque no te guste ni la música disco o el hip-hop, la calidad musical es tal que, sin duda, te descubrirás bailando sin querer.
 
Como tal, "The Get Down" vale mucho la pena. Tiene diversos trasfondos por los que puede atraer a un público diverso: Está hecha con gran calidad y marcada con el sello del director, los actores hacen más que un excelente trabajo y claro, la música aporta el encanto, enmarca una historia ya de por sí es entrañable y envuelve entregándonos una serie a la que sin arrepentimientos le podemos invertir nuestro tiempo.

Solo usuarios registrados pueden comentar.

BIGTheme.net • Free Website Templates - Downlaod Full Themes