Los 10 Mejores Videojuegos de 2016

 
Pese a que por lo general 2016 va a ser recordado como un año pésimo para todo el mundo, resulta que en la industria del videojuego ha sido un año bastante bueno y variado en cuanto a lanzamientos en el que las videoconsolas han crecido un poquito con nuevas versiones y en el que el PC sigue creciendo como plataforma.
 
Por ello, escoger los mejores juegos de 2016 es una tarea especialmente ardua: Hay demasiados títulos que, a su vez, son también muy buenos, pero que no entran en esta lista de diez nombres. ¿Y por qué diez? Porque no es una cifra razonable, ni no se seleccionan muchos, ni muy pocos, he aquí la propuesta.
 
 
Overwatch
 
 
Blizzard es una empresa que, de vez en cuando, corre riesgos. Aunque lanzar un FPS no es precisamente un riesgo, hacerlo con un nuevo nombre, intentando crear una comunidad de jugadores constantes y distanciándose bastante del resto de productos de la compañía (como Diablo, World of Warcraft o Hearthstone), sí lo es.
 
Overwatch ha sido, además, su primer lanzamiento simultáneo en PC, su terreno natural; Y consolas, lo que cierra ese conjunto de riesgos; Pero ha valido la pena. No solo es uno de los mejores juegos del año, sino que muchos otros expertos se han sumado en sus alabanzas a este juego de disparos centrado en su multijugador online, en sus personajes carismáticos y diferenciados por clases, tipos de ataque y estrategias.
 
Pese a ser un juego de tiros, además, se agradece esa estética 'cartoon' que parece sacada de Pixar y que, además, funciona bastante bien en computadoras modestas. Un juego tan bueno que se puede para jugar todo 2017 si hace falta.
 
 
Rainbow Six Siege
 
 
¿Otro juego de disparos? Acostumbrense, que hay varios en esta lista. El género de los FPS (first person shooters) gira desde hace años alrededor de la fórmula de Call of Duty, pero Rainbow Six Siege ha hecho algo totalmente opuesto.
 
Pese a lanzarse en diciembre de 2015, su desarrollo a lo largo de 2016 lo hace merecedor de un puesto en esta lista: Se ha actualizado de manera constante, ha incluido contenido que no hay que pagar (se puede desbloquear jugando mucho y bien) y prefiere centrarse en las estrategias, los movimientos lentos y el realismo en lugar de tratar de emular a Call of Duty.
 
Que no tenga un modo historia no limita en absoluto este título de Ubisoft, que ofrece situaciones de lo más variadas gracias a los gadgets y particularidades de los distintos tipos de soldado a elegir.
 
¿Un soldado que detecta bombas a través de los miros? ¿Una experta en drones que incordia desde la distancia? ¿Un escocés muy borrico que tumba muros con un martillo? Esto y mucho más lo convierten en algo variado y sorprendente pese a las decenas de horas de juego.
 
Seguirá recibiendo contenido en 2017 en forma de nuevos soldados, por cierto.
 
 
Pokémon Go
 
 
Por supuesto que Pokémon Go es uno de los mejores videojuegos de 2016. No es solo una cuestión de popularidad, sino también de calidad y de posibilidades: Pocos videojuegos han unido tanto a desconocidos por un fin común y menos aún han conseguido que la gente salga de casa para jugar al aire libre.
 
Pokémon Go es un producto muy original que además aprovecha tecnologías novedosas, como la Realidad Aumentada; Para que muchísimas personas redescubran las simpáticas criaturas nacidas en el seno de Nintendo y prestadas a Niantic para que las adaptaran al mundo de los teléfonos celulares.
 
Aunque actualmente el fenómeno que se desarrolló durante el verano no está tan vivo como entonces, el juego sigue contando con muchos fieles y tiene un futuro brillante por delante. Recibirá la segunda generación de criaturas antes de final de año, así que puede que la histeria vuelva a resurgir.
 
 
The Witness
 
 
Cerrado el podio, hablemos de otros juegos que han dejado el listón altísimo este año. The Witness es el segundo videojuego desarrollado por Jonathan Blow y su equipo. El creador de Braid, uno de los juegos independientes que tomó por sorpresa a la industria en 2008, se coronó de nuevo con un juego de puzles profundísimo.
 
The Witness no tiene casi diálogos, no tiene cajas de texto para explicar los controles y no da una sola pista del camino que hay que seguir para desvelar los secretos de la isla en la que el personaje que manejamos está atrapado.
 
Lo evocador de los escenarios y la constante yuxtaposición de bloqueo mental ante un puzle y de epifanía al resolverlo lo convierten en una de las mejores experiencias que se puede tener delante de una computadora o una PS4.
 
 
The Last Guardian
 
 
The Last Guardian ha tardado casi 9 años en ser terminado, pero la espera ha valido la pena. El juego de los herederos de Team ICO (responsables de Shadow of the Colossus, considerado como uno de los mejores videojuegos de la historia) han dado al mundo otro videojuego imprescindible.
 
Se trata de una aventura centrada en la relación de un niño abandonado y una criatura gigantesca, a medio camino entre un gato y un pájaro. El niño ayuda a la bestia cuando hay una puerta que bloquea su avance y la bestia ayuda al niño cuando surgen mazmorras. Y así se desarrolla un sencillo juego de puzles que cuenta sin artificios ni adornos una de las mejores historias de amistad jamás vista en un videojuego.
 
 
Doom
 
 
Doom ha tenido problemas para mantenerse relevante como franquicia desde sus dos primeros juegos, pero el 'reboot' lanzado en 2016, por suerte para sus decanos fans, está más que a la altura: Mejora todos los aspectos que hacían bueno al original y lo recubren de novedades muy necesarias.
 
Su fórmula para el éxito es sencilla: Hay algo genuinamente divertido en hacer estallar en pedazos a un monstruo demoníaco con un arma gigantesca mientras exploras escenarios a medio camino entre lo industrial y la ciencia ficción.
 
A partir de ahí, solo va a más y más: Puedes reventar a patadas a un ser deforme con un jetpack en sus espaldas; Saltar, correr y disparar, todo a la vez, sin fallar una sola bala; Y jugar solo durante unas 10 horas, algo que no se puede decir de todos los juegos de disparos contemporáneos.
 
 
Dishonored II
 
 
Dishonored contaba la historia de venganza o redención de Corvo Attano, un asesino profesional metido a protector de la emperatriz, su hija. Dishonored II nos pone en la piel de dicha emperatriz para recuperar el reino que su padre salvó.
 
Aunque también se puede manejar a Corvo de nuevo, decisión que se toma nada más empezar el juego, hay algo sensacional en manejar a una mujer que destila poder, tanto por su figura como por sus poderes mágicos. Tomada esa primera decisión, el juego no deja de poner delante otras muchas: ¿Matar o salvar? ¿Ser una asesina sin corazón o una ninja sigilosa?
 
A medida que se decide qué hacer en cada momento, Dishonored II desarrolla una historia magnífica que se basa más en detalles que descubres jugando que en lo que te cuentan los protagonistas. Un gozo para los fans de esos videojuegos que no interrumpen constantemente la acción con vídeos.
 
 
Titanfall 2
 
 
Otro juego de disparos. Lo que hace especial a Titanfall 2 es que ha sido un fracaso en ventas para EA, pues solo a ellos se les ocurre lanzarlo después de Battlefield 1 (que también es un juego suyo) y antes del próximo Call of Duty. Una pena, porque no ha recibido atención y es un juego que no solo es mejor Call of Duty que el propio Infinite Warfare, sino que marca un fantástico camino a seguir para esos 'shooters' que se mueven a toda velocidad y que obligan a los jugadores a ser precisos con cada disparo a la vez que trepan por muros.
 
El añadido de poder usar un robot inmenso cada ciertas muertes en su multijugador es lo que lo coloca bien por encima de sus competidores en esta segunda entrega. Y su modo para un jugador también es una maravilla que incluye viajes en el tiempo, saltos imposibles y un robot que no entiende la ironía.
 
 
Final Fantasy XV
 
 
Otro juego que ha tardado casi diez años en desarrollarse y que, pese a ello, ha salido más que airoso. Final Fantasy XV es gigantesco, divertido, tiene protagonistas carismáticos y, lo más importante de todo, es fiel a los principios de esta saga con más de 20 años de historia.
 
Es cierto que la tensión sexual no resuelta de sus cuatro hombres protagonistas es de por sí un motivo para jugarlo y pasárselo bien con su camaradería, pero los combates dinámicos, las criaturas inmensas y los preciosos parajes que se recorren también aportan razones de peso.
 
Quienes busquen un juego largo y con muchas cosas que hacer, tienen delante una maravilla que no se avergüenza lo más mínimo de resultar tonto, infantil ni de ser demasiado enrevesado por momentos. En este sentido, recuerda mucho a los videojuegos de rol que llegaban de Japón en la época de la primera PlayStation. Si llevas a Final Fantasy VII en tu corazón, este juego es para ti.
 
 
Uncharted 4: A Thief's End
 
 
No existe videojuego que se vea mejor en consola que Uncharted 4, y eso ya es motivo para tenerlo. Sin embargo, el desenlace de la aventura de Nathan Drake también engancha y es una demostración de lo natural y fluido que puede ser un videojuego de aventuras que se plantea como una película de acción.
 
Hay saltos inhumanos, persecuciones imposibles en vehículos, caza de tesoros y un despliegue técnico que no tiene nada que envidiar a una película de Marvel. El carisma y humor de sus protagonistas hace que seguir la historia sea un gusto y que esta se desarrolle de una forma natural impropia de la mayoría de videojuegos.  
 

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