Dioses Lovecraftianos

 
El reconocidísimo escritor de horror H. P. Lovecraft (1890-1937) creó un mundo de ficción donde los monstruos no provenían de castillos, cementerios o mansiones embrujadas, sino de los abismos cósmicos, dimensiones paralelas y las estrellas. 
 
Los muertos vivientes, vampiros, brujas, ogros y hombres lobo fueron reemplazados por seres mucho más temibles. Habitaron la Tierra en el pasado y -cuando las condiciones estén dadas, las estrellas alineadas y algún ingenuo los invocara-, regresarían a asolar a la humanidad entera. Al menos eso es lo que uno ve plasmado en sus escritos. 
 
Mucho se habló sobre el tema; Si esos "Dioses" pertenecen solamente a la ficción o están inspirados en seres reales, extraterrestres, que planean invadir el planeta; Si representan los miedos callados de la humanidad; Si se refiere a amenazas reales, miedos personales que ha sufrido H. P. Lovecraft y los ilustró de esta manera. 
 
De cualquier manera, sean lo que fueren, aquí están detallados los principales Dioses de la Mitología Lovecraftiana. 
 
DIOSES PRIMIGENIOS
 
Son entidades del tipo Dioses o Demonios de gran poder y tamaño. Reciben adoración por parte de seres humanos trastornados o incluso razas no humanas. De acuerdo a los relatos de los Mitos, estos Dioses se encuentran encerrados en distintos lugares del espacio/tiempo, según su naturaleza: Algunos bajo el océano, otros bajo la tierra, en otras galaxias o incluso en diferentes dimensiones temporales. 
 
Al no haber una certeza respecto del porqué de su prisión, existen dos teorías: Una según la cual habrían pertenecido al grupo de los Arquetípicos, es decir, los buenos. Pero por algún acto de blasfemia o rebeldía, los primeros habrían decidido "encarcelarlos". La segunda teoría se basa en una permanencia lógica en esos lugares debido a un ciclo natural; Cuando se alinearan las estrellas de una determinada manera, podrán despertar de su letargo. 
 
 
Azathoth
 
 
De acuerdo a los relatos de H. P. Lovecraft, es "el primer motor del caos, la antítesis de la creación, el necio sultán de los demonios; El que roe, gime y babea en el centro del vacío final". Una maldición ha hecho que sea un Dios ciego y lobotomizado, que pasa la eternidad de su encarcelamiento moviéndose incesantemente al son de una flauta. En ocasiones, cuando Yog-Sothoth visita la Tierra, su presencia viene acompañada momentáneamente del tenue sonido de una flauta. Es el caos creativo e infinito del universo y el supremo Dios Exterior. 
 
Alrededor de él danzan eternamente el resto de Dioses Exteriores siguiendo melodías demenciales, entre ellos Yixikh, Shub-Niggurath, Nyarlathotep y los otros Dioses Menores. 
 
 
Cthulhu
 
 
Es emblema, personaje central y una de las figuras recurrentes de la Mitología Lovecraftiana. Es el más popular de todos estos seres, y se encuentra en el cuento La Llamada de Cthulhu.
 
Se trata de un primigenio (también llamado Primordial), una criatura extra terrena que tiene características físicas y habilidades que los hacen algo parecido a un Dios para los humanos. Sus principales seguidores son La Semilla Estelar de Cthulhu. También lo adoran la mayor parte de los Profundos, que son seres mitad humano, mitad batracio, que habitan los océanos. 
 
En el relato citado se lo describe como un enorme monstruo con cabeza de pulpo o calamar, con numerosos tentáculos, y abotargado cuerpo de dragón, con sus respectivas alas. Tiene la capacidad de alterar su forma, aunque siempre es básicamente la misma. Su cuerpo escamoso está compuesto de una sustancia distinta a las que se encuentran en nuestro planeta, como una especie de masa gelatinosa que lo hace prácticamente indestructible. 
 
Asimismo, si su cuerpo físico es destruido por completo (cosa muy improbable) su naturaleza extra terrenal lo haría reformarse en horas. Fue uno de los conquistadores de la Tierra y dominó desde las profundidades del océano.
 
Según la Mitología, Cthulhu reposa soñando bajo un sello en la ciudad sumergida de R'lyeh (en algún lugar del Océano Pacífico) Espera escapar algún día, el día en que "las estrellas estén de nuevo en posición" con la ayuda de ocultistas y sectarios para volver a extender su poder sobre la Tierra. 
 
Mucho puede decirse sobre este Dios terrible, y basta agregar que no se sabe a ciencia cierta cómo se pronuncia su nombre. Esa es, precisamente, la idea del autor: Que agregarle más misterio y misticismo a su creación, de manera que no se sepa la naturaleza concreta de estos seres. De esta forma, lo rodea de un aura de intriga al no poder ser pronunciado su nombre por gargantas humanas. 
 
 
Dagón
 
 
Este Dios es mencionado en la Biblia como un ser adorado por los filisteos -que profesaban el politeísmo- y se supo mediante hallazgos arqueológicos que también rendían culto tanto los mesopotámicos como los asirios. El mismo H. P. Lovecraft tomó su nombre de un diccionario bíblico que se encontraba en la biblioteca de su casa, donde se lo describe como "El Dios-Pez, Dios Nacional de los Filisteos. Este ídolo tenía el cuerpo de un pez con la cabeza y las manos de un hombre. Era una deidad asirio-babilónica, cuyo culto fue introducido entre los Filisteos a través de Caldea". También se sugiere la idea de que el autor de Providence lo relacionó con los peces por su aversión al mar y a esta especie animal en particular. 
 
Este Dios hace aparición en un par de relatos suyos. El primero, cuyo título lleva su nombre y el segundo en importancia es La Sombra Sobre Innsmouth, donde se menciona un culto a la entidad mencionada. 
 
 
Hastur
 
 
Se lo conoce como "El Inefable, La Voz de los Antiguos, de los Primigenios; Es el Vengador y Destructor, el Caminante Sobre el Viento (El Wendigo de la tradición de los pieles rojas), el que no debe ser nombrado, y cuyos dominios se extienden por el aire y por los espacios interestelares". 
 
Este ser no fue creado por H. P. Lovecraft, sino por el oscuro escritor Ambrose Bierce. En sus comienzos, por el contrario, era una entidad benévola, pero con el paso del tiempo -y de distintos autores-, se transformó en un ser maligno. El mismo Bierce lo menciona en su relato Un Habitante de Carcosa, ciudad extraterrestre donde supuestamente mora. 
 
Aparece solamente en un relato de Lovecraft llamado El que Susurra en la Oscuridad y también es mencionado en el relato del escritor Robert W. Chambers, el signo amarillo, donde se lo describe como una criatura putrefacta que puede introducirse en los cuerpos muertos para manipularlos a voluntad. 
 
 
Nyarlathotep
 
 
También llamado El Caos Reptante. Aparece en un gran número de sus relatos y es, en apariencia, una gran masa poliposa. Se caracteriza por adoptar diversas formas según sus pretensiones. Además de aparecer en el ciclo de relatos de Los Mitos de Cthulhu, aparece también en En Busca de la Ciudad del Sol Naciente obra perteneciente al Ciclo de Aventuras de Randolph Carter, todas de H. P. Lovecraft. 
 
Este es uno de los pocos Dioses de los Mitos de Lovecraft que puede actuar libremente, pues la mayoría se encuentran dormidos, encerrados o limitados de alguna forma. Posee un comportamiento casi humano, en comparación con otros seres de su misma especie. Puede ayudar a sus sirvientes humanos, posee objetivos y suele manipular a las personas para alcanzarlos. Suele usar nuestro lenguaje, como ocurre en el cuento Nyarlathotep. 
 
Es sádico, puesto que pretende causar locura y sufrimiento además de destrucción. Es el emisario de Los Otros Dioses y sirviente de Azathoth: Todo lo que él pida será llevado a cabo al instante por Nyarlathotep. Se sabe que él es capaz de aparecer en mil avatares diferentes, y nunca han podido enumerarse todas sus formas. 
 
Nyarlathotep apareció por primera vez en el relato corto homónimo de Lovecraft (1920), en el que es descrito como un "hombre alto y oscuro" que se parece a un faraón egipcio. En esta historia vaga por la tierra, aparentemente reuniendo legiones de seguidores mediante sus milagros y sus extraños instrumentos mágicos, el narrador del relato entre ellos. Nyarlathotep aparece posteriormente como un personaje principal de En Busca de la Ciudad del Sol Naciente (1926-1927), en el que de nuevo se manifiesta como faraón egipcio cuando se enfrenta al protagonista Randolph Carter. 
 
También tiene presencia en el soneto 21º de los poemas de Lovecraft Hongos de Yuggoth (1929-1930), Los Sueños en la Casa de la Bruja (1933) y en El que Acecha en la Oscuridad (1936) En una carta de 1921 a Reinhardt Kleiner, Lovecraft le relató un sueño que había tenido -descrito como "la pesadilla más horrible y realista que he tenido desde los diez años" que sirvió como base para su poema en prosa "Nyarlathotep". En el sueño, recibía una carta de su amigo Samuel Loveman que decía: 
 
Se sugiere que el nombre de Nyarlathotep pudo haber sido subconscientemente sugerido a Lovecraft por dos nombres inventados por Lord Dunsany, un autor al que él admiraba: Alhireth-Hote, un falso profeta de Los Dioses de Pegana y Mynarthitep, un Dios descrito como "furioso" en su El Lamento de la Búsqueda. 
 
 
Los Profundos
 
 
No son Dioses, sino más bien adoradores de éstos. Poseen una forma similar a la humana, pero sus cabezas parecen de pez, con unos grandes ojos sin párpados. Tienen agallas en torno al cuello y manos palmeadas que forman zarpas. Son de color gris verdoso, con el vientre blanquecino y la mayoría tiene piel resbaladiza con una espalda jorobada cubierta de escamas. Suelen habitar bajo el agua, pero solo en océanos y mares, nunca en agua dulce. Aunque pueden moverse libremente por tierra, muy rara vez lo hacen. 
 
Viven eternamente, aunque aún así son vulnerables y pueden morir por medios violentos. Además poseen la capacidad de procrear con lo humanos. Poseen una voz desagradable, muy característica por sus frecuentes sonidos guturales. Su inmortalidad hace que crezcan en estatura y fuerza con el paso de los años. Esto hace que los indivíduos más ancianos sean los más grandes y poderosos. Cuando esto ocurre es más raro aún que salgan a la superficie. En la actualidad, son enemigos de otra raza, los Antiguos, que aún a pesar de su reducido número, logran mantenerlos a raya por medio de hechizos. 
 
 
Los Shoggoths
 
 
Son seres artificiales creados por los Antiguos. Físicamente tienen la apariencia de una masa de protoplasma -similar a una ameba- con ojos y burbujas, creándose y desapareciendo en su superficie. Tienen un tamaño de 5 metros de radio y poseen una gran fuerza y resistencia, al igual que escasa inteligencia. No poseen un idioma propio, sino que copían el de sus maestros. Se reproducen por fisión binaria y se alimentan fagocitando otros seres. Son anfibios. 
 
Su origen se encuentra en la época en que los Antiguos todavía eran una raza con poder sobre la Tierra. Estos crearon a los Shoggoths como sirvientes y esclavos, dotándolos de gran fuerza y poca inteligencia, y una forma indefinida que los hacía versátiles. Con el tiempo, los Shoggoths incrementaron su intelecto, al igual que la posibilidad de vivir en tierra. En un punto, estos se rebelaron contra los Antiguos, pero esta insurrección fue suprimida. Cuando los Antiguos empezaron a decaer, los pocos Shoggoths rebeldes ayudaron a que la raza se redujera. En el presente quedan pocos, de los cuales algunos son sirvientes de los Antiguos, mientras otros deambulan libremente. 
 
 
Shub-Niggurath
 
 
Esta deidad nunca es descrita en ninguna de las historias de H. P. Lovecraft, pero es frecuentemente mencionada o llamada en los encantamientos. Shub-Niggurath es una perversa deidad de la fertilidad, descrita como una enorme masa nebulosa de la cual sobresalen tentáculos negros, bocas de las que cae saliva, y cortas y retorcidas patas de cabra. Es muy adorada por los cultos druidas y bárbaros. 
 
Se ha extendido su popularidad entre algunos escritores del género, al punto que -por ejemplo- Stephen King o Terry Pratchett se han referido a Shub-Niggurath en sus obras. Nunca es descrita en ninguna de las historias de Lovecraft, pero es frecuentemente mencionada o llamada en los encantamientos. En el extraño árbol familiar de las deidades malignas, ella es la madre de un Dios llamado Nug, quien es nada menos que el padre de Cthulhu. 
 
 
Yog-Sothoth
 
 
Esta terrible deidad también es conocida como "El Observador y el Dintel", "La Llave y la Puerta", "El Todo-En-Uno", "El Oculto" y "El Abridor del Camino". Hizo su aparición en la novela corta llamada "El Caso de Charles Dexter Ward" (Escrita en 1927 y publicada por primera vez en 1941) Se dice que el ser toma la forma de una agrupación de burbujas brillantes. 
 
Yog-Sothoth es uno de los Dioses Exteriores y su fin coincide con "todo" tiempo y espacio, aunque está supuestamente atrapado fuera del universo que habitamos.Lo sabe todo y lo ve todo. "Complacer" a esta deidad puede acarrear conocimiento de multitud de cosas. Sin embargo, como muchos seres en los Mitos, ver o aprender demasiado de él trae desastres a menudo fatales. Algunos autores opinan que para ganar su favor se requiere un sacrificio humano o la servidumbre eterna al Dios. 
 
Es el protagonista de la famosa novela corta "El Horror de Dunwich", donde causa estragos en el pueblo ficticio y un profesor universitario pone a prueba sus conocimientos de la materia para detenerlo. 

Comentarios  

#1 Keroloth 22-08-2015 19:31
Excelente post! Este autor tenía una mente bastante "especial", para imaginarse estas cosas :o
#2 cesarh 22-08-2015 20:08
SMILEYS_devil

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